Funcionarios estadounidenses y fuentes regionales han señalado que las conversaciones más recientes no representan un cierre del proceso, sino una etapa intermedia. En ese sentido, la Casa Blanca mantiene en análisis la organización de un segundo encuentro cara a cara con autoridades iraníes, siempre que Teherán muestre disposición a aceptar los términos planteados por Washington.
De acuerdo con personas vinculadas a las discusiones, los equipos de trabajo se encuentran evaluando escenarios preliminares, incluyendo posibles sedes como Ginebra o Islamabad, ciudades que ya han sido consideradas en rondas previas. “Necesitamos estar preparados para poner algo en marcha rápidamente si las cosas van en esa dirección”, indicó una fuente cercana al proceso.
El panorama se ha endurecido tras el inicio de un bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes, una medida interpretada por Washington como un mecanismo de presión para acelerar el retorno de Irán a la mesa de negociación. Desde la óptica del gobierno estadounidense, la estrategia busca modificar la postura de Teherán en medio del estancamiento diplomático.
Trump afirmó que Irán ha mostrado interés en alcanzar un acuerdo. “Les gustaría llegar a un acuerdo desesperadamente”, dijo el mandatario, sin ofrecer detalles sobre los contactos, mientras su administración insiste en que la vía diplomática aún no está cerrada pese al incremento de tensiones.
El vicepresidente J. D. Vance aseguró que Washington ha presentado una propuesta final, lo que abre un margen limitado para que Irán acepte las condiciones estadounidenses. Sin embargo, persisten dudas sobre la disposición real de Teherán para modificar su postura en el corto plazo.
Uno de los principales puntos de fricción continúa siendo el programa nuclear iraní. Estados Unidos exige el fin del enriquecimiento de uranio, el desmantelamiento de instalaciones clave y la recuperación de material altamente enriquecido, condiciones que Irán ha rechazado en negociaciones anteriores.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que su país participó en las conversaciones “de buena fe” y aseguró que el proceso estuvo cerca de un entendimiento antes de estancarse, acusando a la parte estadounidense de endurecer sus posiciones en el tramo final.
En medio de este escenario, los mediadores regionales, incluidos Turquía, Pakistán, Egipto y Omán, siguen desempeñando un rol clave para mantener abiertos los canales de comunicación, mientras ambas partes evalúan si extender el alto el fuego o reanudar la presión militar.
Redacción: Forum News