Funcionarios estadounidenses confían en que las negociaciones a través de intermediarios puedan derivar en un entendimiento que lleve al mandatario a aplazar su amenaza de bombardear plantas eléctricas y puentes en territorio iraní, o al menos reducir la intensidad de una eventual ofensiva. Sin embargo, el estado de las conversaciones seguía siendo incierto en las horas previas al plazo establecido.
Reportes de medios internacionales indican que Irán habría suspendido tanto la diplomacia directa como los contactos indirectos, lo que complica aún más el escenario. A pesar de ello, fuentes cercanas al proceso aseguran que Washington mantiene su interés en una solución negociada, en un contexto marcado por constantes cambios.
La retórica del mandatario ha elevado la presión sobre el liderazgo iraní en las últimas horas, siendo interpretada por fuentes como una estrategia de máxima presión para forzar concesiones. No obstante, también advierten que Trump está preparado para ejecutar sus amenazas y escalar las operaciones militares si las negociaciones permanecen estancadas.
Desde la Casa Blanca, la secretaria de prensa Karoline Leavitt reiteró que el plazo sigue en pie y que la decisión final recae únicamente en el presidente. “El régimen iraní tiene hasta las 8 p.m., hora del Este, para responder”, afirmó, al subrayar que solo el mandatario conoce el curso que tomarán los acontecimientos.
En medio de la creciente tensión, el exlíder opositor iraní Roozbeh Farahanipour expresó preocupación por el impacto de una posible escalada, al señalar que existe temor generalizado y que un conflicto no solo afectaría al pueblo iraní, sino también al patrimonio cultural y a la estabilidad internacional.
Redacción: Forum News