Durante un acto celebrado en Río de Janeiro, el parlamentario sostuvo que el país requiere medidas más estrictas frente a las organizaciones criminales y afirmó que la moderación en este ámbito no ha dado resultados. Según expresó, la experiencia salvadoreña demuestra que una política firme puede reducir de manera significativa los índices de violencia.
Bolsonaro señaló que, bajo la administración del presidente Nayib Bukele, la tasa de homicidios en El Salvador pasó de 128 por cada 100.000 habitantes a 0,8, lo que, a su juicio, evidencia la efectividad de un enfoque más severo. En ese contexto, propuso que en Brasil se establezca una pena mínima de 20 años de prisión para quienes formen parte de grupos criminales, como una forma de debilitar su estructura y evitar la reincidencia.
El senador también criticó la política de seguridad del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y afirmó que el país necesita un cambio de rumbo para enfrentar con mayor eficacia a las facciones delictivas. Aseguró que el gobierno ha sido insuficiente en la lucha contra el crimen organizado y que la población exige respuestas más contundentes.
En ese marco, Bolsonaro destacó la próxima promulgación de una legislación aprobada por el Congreso destinada a fortalecer el combate contra las organizaciones criminales. La denominada ley antifacción, propuesta inicialmente por el Ejecutivo y posteriormente modificada por la oposición, establece penas que oscilan entre 20 y 40 años de prisión, con la posibilidad de ampliarse hasta 66 años en casos agravados como ataques con explosivos, bloqueos de carreteras o reclutamiento de menores.
La normativa también contempla condiciones más estrictas para acceder a beneficios penitenciarios, al exigir que los condenados cumplan hasta el 85 por ciento de la pena antes de optar a medidas de reducción. Además, dispone que los líderes de estas organizaciones cumplan sus condenas en prisiones federales y autoriza el decomiso definitivo de bienes vinculados a los investigados incluso durante la fase inicial del proceso.
Flávio Bolsonaro afirmó que el objetivo de estas disposiciones es eliminar lo que calificó como una puerta giratoria en el sistema penitenciario brasileño, que permite que delincuentes reincidentes recuperen la libertad con facilidad. Asimismo, advirtió que el presidente Lula tiene hasta el 24 de marzo para sancionar o vetar la ley y sugirió que su decisión será interpretada como una señal de su postura frente al crimen organizado.
De cara a los comicios presidenciales de octubre, el senador se mantiene como uno de los principales rivales políticos de Lula, quien ya confirmó su intención de buscar la reelección, lo que anticipa una contienda marcada por el debate sobre las políticas de seguridad y el combate a la delincuencia en Brasil.
Redacción: Forum News