El portavoz militar, Effie Defrin, afirmó que las fuerzas israelíes continuarán con sus operaciones hasta ubicar y neutralizar a quienes representen una amenaza, al tiempo que reconoció que no se tiene información pública sobre el paradero del líder iraní, aunque insistió en que será localizado.
El anuncio se produjo tras la muerte de Ali Larijani, jefe de seguridad nacional iraní, quien falleció en un ataque aéreo atribuido a Israel. Considerado una figura clave dentro del sistema político de Teherán, su fallecimiento supone un golpe significativo para la estructura de poder del país.
El primer ministro Benjamin Netanyahu respaldó la ofensiva y reiteró que Israel actuará contra cualquier dirigente iraní que considere una amenaza, mientras el ejército confirmó que mantiene en la mira a otros mandos de alto rango, incluidos líderes de fuerzas paramilitares como la Basij.
En paralelo, Irán enfrenta un escenario interno tenso, con movilizaciones en varias ciudades tras la muerte de sus dirigentes, mientras mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial, lo que ha elevado la preocupación internacional y los precios del petróleo.
El conflicto también se ha extendido a otros territorios como Líbano, donde los bombardeos han provocado cientos de muertes y desplazamientos masivos, mientras Israel sostiene que su estrategia busca debilitar la capacidad ofensiva iraní y advierte que la campaña militar continuará.
Redacción: Forum News