Las inspecciones se realizarán principalmente a partir de las 10:00 de la noche, horario en el que las autoridades municipales reforzarán los operativos para verificar que se respete la normativa. El objetivo es disminuir las afectaciones a la salud y a la convivencia entre vecinos que provoca el volumen elevado de equipos de sonido.
El jefe del Departamento Municipal de Justicia, Fredy Casasola, explicó que las sanciones económicas van de mil a cinco mil lempiras, dependiendo de la gravedad de la falta. La regulación establece un límite de 50 decibeles en zonas residenciales y de 85 decibeles en áreas comerciales.
Cuando se detecte una infracción, el responsable será citado para presentar sus descargos y, posteriormente, se determinará la multa correspondiente. En caso de reincidencia, la autoridad municipal podrá ordenar el cierre temporal del establecimiento y el decomiso de bebidas alcohólicas y equipos de sonido. Si el incumplimiento persiste, la medida puede escalar hasta el cierre definitivo y la cancelación del permiso de operación.
Las denuncias pueden interponerse a través del Sistema Nacional de Emergencias 911, que trasladará los reportes al Departamento Municipal de Justicia para su trámite legal.
La decisión municipal ha sido bien recibida por vecinos y comerciantes que consideran necesario reforzar el respeto a las normas para garantizar tranquilidad y una convivencia más ordenada en la ciudad.
Redacción: Forum News