La entidad merengue detalló, a través de un pronunciamiento oficial, que ha mantenido una colaboración constante con el organismo europeo desde que se abrió el expediente disciplinario. Según el club, toda la documentación y pruebas disponibles fueron remitidas con el propósito de contribuir al esclarecimiento de lo sucedido en el Estadio da Luz.
En su comunicación, el conjunto madrileño calificó los hechos denunciados como inaceptables y reiteró su postura firme contra cualquier manifestación de racismo. También expresó su respaldo al futbolista brasileño y agradeció las muestras de apoyo que ha recibido desde distintos sectores del ámbito deportivo.
El caso se encuentra ahora bajo análisis de los órganos disciplinarios de la UEFA, que revisan grabaciones, informes arbitrales y otros testimonios para determinar si procede una sanción. La normativa vigente contempla castigos severos ante conductas discriminatorias, que pueden incluir suspensiones prolongadas y sanciones económicas, dependiendo de la gravedad de lo acreditado.
El incidente se produjo durante el partido de ida de la eliminatoria, cuando el atacante brasileño alertó al árbitro sobre el presunto agravio, lo que activó el protocolo correspondiente y provocó una interrupción momentánea del juego. La situación volvió a encender el debate sobre la necesidad de aplicar con rigor las medidas contra el racismo en las competiciones europeas.
Se prevé que el Comité Disciplinario emita una resolución antes del compromiso de vuelta programado en el Santiago Bernabéu, con el fin de ofrecer claridad reglamentaria en la serie. Mientras tanto, el desarrollo del proceso es seguido con atención en el entorno futbolístico, ante la posibilidad de que el fallo marque un precedente relevante en la lucha contra la discriminación en el fútbol de élite.
Redacción: Forum News