La decisión permite que quede congelada la sentencia emitida por un tribunal de distrito el 31 de diciembre de 2025, la cual había anulado parcialmente la terminación del TPS decretada por el Departamento de Seguridad Nacional, mientras se revisa el fondo del proceso en una instancia superior.
Con la suspensión otorgada, la orden del juez de distrito no se ejecuta por el momento y se mantiene el estado actual del caso, en el que la cancelación del TPS para los tres países continúa vigente hasta que exista una resolución definitiva sobre la apelación.
La resolución fue confirmada por la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, quien sostuvo que la medida respalda el estado de derecho y afirmó que “el TPS nunca fue diseñado para ser permanente”.
La funcionaria argumentó que administraciones anteriores utilizaron el programa más allá de su propósito original y que, ante la mejora de las condiciones en los países beneficiados, corresponde concluir una designación que fue concebida como temporal.
El Estatus de Protección Temporal es un programa creado en 1990 que permite a Estados Unidos otorgar permisos extraordinarios de residencia y trabajo a ciudadanos de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras condiciones que impiden un retorno seguro. En el caso de Honduras, el TPS fue aprobado tras los daños causados por el huracán Mitch y entró en vigencia en enero de 1999.
Aunque la corte concedió la apelación solicitada por el Gobierno estadounidense, el proceso judicial no ha concluido y el TPS no puede darse por cancelado de forma definitiva hasta que exista un nuevo pronunciamiento de la instancia correspondiente.
Redacción: Forum News