El candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, fue proclamado presidente electo para el período 2026-2030 el pasado 24 de diciembre, con el 40,27 % de los votos válidos, apenas 0,74 puntos porcentuales por encima de Salvador Nasralla, del Partido Liberal. La estrecha diferencia obligó a revisar cerca de 2.800 actas, principalmente de diputados y corporaciones municipales, mediante un escrutinio especial que generó retrasos y tensiones políticas.
El diputado del Partido Nacional, Tomás Zambrano, expresó que la declaratoria electoral debe realizarse sin más dilaciones y acusó al partido Libre de boicotear durante una semana el escrutinio especial. Además, señaló que la Junta Directiva del Congreso Nacional ha cometido “un rosario de delitos” y afirmó que “las acciones iniciaron de manera ilegal y, a mi juicio, concluirán de la misma forma”.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, junto a la consejera Cossette López, denunciaron maniobras deliberadas para obstaculizar la emisión de la declaratoria final. En su comunicado, afirmaron que estos hechos “no son fortuitos ni aislados”, sino que responden a un patrón de conducta sistemático a impedir la emisión de la declaratoria electoral y forzar la repetición de las elecciones generales.
Por su parte, el consejero Marlon Ochoa anunció que no firmará la declaratoria oficial, asegurando que “mi firma le pertenece al pueblo”, evidenciando la división dentro del pleno del CNE a pocas horas del vencimiento del plazo legal.
Con todos estos elementos, la expectativa se centra en que el CNE logre emitir hoy la declaratoria final dentro del marco legal, cerrando un proceso electoral marcado por la polarización, las tensiones políticas y los retrasos en su fase final.