Varios organismos internacionales, gobiernos y sectores nacionales reaccionaron tras la declaratoria oficial que reconoció a Nasry Asfura del Partido Nacional como presidente electo de Honduras, en un contexto marcado por tensiones poselectorales, cuestionamientos políticos y llamados a la estabilidad democrática.
La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos tomó nota de la declaratoria emitida por el órgano electoral correspondiente y señaló que esta se produjo en un escenario de alta polarización, que dificultó el trabajo normal de las autoridades electorales y puso en riesgo incluso su integridad personal y la de sus familias. La misión fue encabezada por el ex canciller de Paraguay, Eladio Loizaga.
En su pronunciamiento, la OEA reconoció que existieron actores que discreparon del proceso y de su resultado, pero reiteró que no identificó elementos fraudulentos determinantes y consideró que los resultados declarados reflejaron la voluntad expresada por la ciudadanía en las urnas contabilizadas. En ese sentido, instó a que cualquier impugnación pendiente fuera canalizada exclusivamente por la vía jurídica correspondiente.
La misión también admitió que durante la etapa postelectoral se registraron retrasos en la gestión del material electoral y limitaciones en la implementación de soluciones tecnológicas para el procesamiento de los resultados. Aunque estas deficiencias afectaron la oportunidad y claridad de la información oficial, la OEA sostuvo que no comprometieron la integridad del proceso electoral, al tiempo que advirtió que la desinformación y la falta de comunicaciones institucionales oportunas por parte del CNE generaron incertidumbre en la población.
Asimismo, el organismo internacional condenó los actos de violencia registrados en el Centro Logístico Electoral y en instalaciones del Instituto Nacional de Formación Profesional, hechos que obligaron al repliegue temporal de sus equipos de observación en varias ocasiones. La misión lamentó de manera particular el hostigamiento y la violencia ejercidos contra mujeres que participaron como miembros de mesa durante el escrutinio especial, al considerar que estos hechos contravinieron los principios democráticos.
En el plano internacional, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos felicitó a Nasry Asfura por su elección como presidente electo y reconoció el liderazgo de las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López. De igual forma, la Unión Europea saludó el resultado de las elecciones del 30 de noviembre y expresó su disposición de trabajar con la próxima administración hondureña.
Gobiernos de América Latina también felicitaron a Honduras por el desarrollo del proceso electoral y al presidente electo Nasry “Tito” Asfura, destacando la participación ciudadana, el acompañamiento de los organismos internacionales y el rol desempeñado por el Consejo Nacional Electoral.
A nivel nacional, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada reconoció la declaratoria oficial del CNE y llamó a avanzar hacia una etapa de estabilidad, diálogo y construcción de una visión de país compartida, en un escenario político que continuó reflejando divisiones y desafíos institucionales.