En Honduras, la Navidad se celebra con un ambiente familiar y festivo que se intensifica la noche del 24 de diciembre. Las familias de todo el país se reúnen para compartir cenas y disfrutar de momentos juntos, manteniendo tradiciones que incluyen la preparación de platillos típicos como tamales, torrejas, pollo relleno y ensaladas, mientras los hogares se llenan de luces, decoraciones y árboles de Navidad que iluminan las calles y barrios.
Sin embargo, este 2025, la celebración transcurre en un contexto político complejo. Honduras vive una de las esperas electorales más tensas de su historia reciente. A casi un mes de las elecciones generales del 30 de noviembre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) sigue con un escrutinio especial que avanza lentamente, generando ansiedad en la población y descontento entre los distintos sectores políticos.
El alcalde del Distrito Central, Jorge Aldana, declaró que está mentalizado para recibir la Navidad en la carpa que instaló frente al Instituto Hondureño de Formación Profesional (Infop), donde permanece desde hace 15 días exigiendo el conteo de 492 actas, en un reclamo por transparencia y legalidad en el proceso electoral. Esta situación refleja la tensión que se vive a nivel institucional y que también ha marcado la celebración de la temporada en el país.
La incertidumbre política ha afectado también la actividad económica. Micro y medianos empresarios reportaron una baja afluencia de clientes en comparación con años anteriores, atribuyendo la disminución a la situación electoral y al clima de incertidumbre que mantiene en suspenso tanto a comerciantes como a consumidores.
A pesar de las tensiones, los hondureños buscan mantener el espíritu navideño vivo. Entre cenas familiares, luces en las calles y decoraciones en los hogares, la Navidad de 2025 refleja la resiliencia de la población: un momento para celebrar la unión, compartir con seres queridos y mantener la esperanza en medio de la compleja situación política que atraviesa el país.