El conflicto surge en medio de la paralización del escrutinio especial, que estaba programado para el 13 de diciembre y que debía revisar 2.792 actas con inconsistencias detectadas durante el conteo electoral. El material permanece resguardado en el Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), donde se han instalado 150 mesas para el conteo, pero el ingreso del personal acreditado fue bloqueado debido a los incidentes violentos.
La demora ha generado preocupación entre distintos sectores, ya que la ley establece que el Consejo Nacional Electoral (CNE) debe dar a conocer los resultados antes del 30 de diciembre. Si esto no ocurre, la responsabilidad de declarar un ganador recaería en el Congreso Nacional, cuyo presidente, Luis Redondo, no ha convocado sesiones ordinarias desde agosto y mantiene activa una Comisión Permanente compuesta únicamente por nueve de los 128 diputados.
En medio de esta situación, la presidenta Xiomara Castro convocó a una concentración frente a la Casa Presidencial, denunciando un posible “golpe de Estado” y un intento de manipulación del proceso electoral. En su llamado, la mandataria instó a la ciudadanía, colectivos sociales, organizaciones populares y juventudes a participar y exigir transparencia en el conteo de votos.
Los consejeros del CNE han denunciado presiones de parte de los partidos políticos, que, según ellos, obstaculizan la realización del escrutinio. La consejera presidenta, Ana Paola Hall, señaló que el personal enviado para el conteo de votos se niega a cumplir su labor y ejerce presión sobre los funcionarios del organismo electoral.
El consejero Marlon Ochoa expresó su preocupación por la negativa de las consejeras a revisar las urnas: “¿Por qué las consejeras no aceptan revisar las urnas impugnadas a nivel presidencial?” Según Ochoa, la crisis se podría resolver de manera inmediata si se autorizara el conteo voto por voto de las 19.167 Juntas Receptoras de Votos, especialmente de las 16.839 con inconsistencias, ya que la ley electoral permite esta revisión.
Los enfrentamientos de esta madrugada se produjeron alrededor de la medianoche, cuando delegados de los partidos comenzaron a lanzar piedras y palos entre sí. La intervención de las Fuerzas Armadas fue necesaria para controlar la situación y evitar un conflicto mayor. Cinco personas resultaron heridas y fueron trasladadas a centros médicos de emergencia.
La combinación de retrasos en el escrutinio, bloqueos de acceso al centro de conteo y enfrentamientos entre militantes mantiene en vilo al país. La ciudadanía continúa a la espera de conocer oficialmente al ganador de las elecciones, mientras el proceso electoral sigue bajo la atención y escrutinio tanto nacional como internacional.