“Informo con responsabilidad histórica que, a partir de información de inteligencia verificada, Juan Orlando Hernández, perdonado en EEUU, planifica su ingreso al país para proclamar el ganador de las elecciones al tiempo que está en marcha una agresión orientada a romper el orden constitucional y democrático a través de un golpe contra mi gobierno”, afirmó Castro.
Ante esta situación, la presidenta solicitó el respaldo pacífico del pueblo hondureño y convocó a movimientos sociales, colectivos, organismos de base y ciudadanía a concentrarse de manera urgente y pacífica en Tegucigalpa. “Convoco al pueblo, a los movimientos sociales, colectivos, organismos de base, militancia y ciudadanía a concentrarse de manera urgente y pacífica en Tegucigalpa, para defender el mandato popular, rechazar cualquier intento golpista y hacer visible ante el mundo que aquí se gesta un nuevo golpe”, indicó.
En respuesta, Hernández utilizó su cuenta en la red social X para calificar las acusaciones como “completamente falsas” y negó cualquier intención de regresar a Honduras o de promover acciones contra el orden democrático. “FALSO. Pueblo hondureño, la acusación lanzada por la presidenta Xiomara Castro es completamente falsa. No existe ningún plan de ingreso al país ni intento de ruptura del orden constitucional”, escribió Hernández, y añadió que la narrativa del gobierno busca “sembrar pánico, desviar la atención y generar caos”.
El expresidente también señaló que su nombre ha sido usado como “cortina de humo” y que en los últimos cuatro años el gobierno ha recurrido al “odio y la mentira para ocultar su fracaso”. Hernández pidió que la atención se centre en el escrutinio especial y en la declaración oficial de resultados por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), proceso que debe ser acompañado por todos los sectores de la sociedad y por observación nacional e internacional.
Sobre su seguridad y la de su familia, Hernández expresó que no regresará al país debido a lo que considera persecución política y uso instrumental de la justicia. “La historia juzgará a quienes utilizan el poder del Estado para intimidar, perseguir y sembrar odio entre los hermanos hondureños”, señaló, y agregó que su único deseo es estar con su familia y que Honduras alcance la paz, unidad y prosperidad. “¡Que Dios cuide y bendiga a Honduras!”, concluyó.