Rixi Moncada, candidata por Libertad y Refundación (Libre), respondió a los señalamientos del mandatario estadounidense. “Me llaman comunista para esconder la verdad: le temen a la democratización de la economía, les aterra la Ley de Justicia Tributaria; y quieren que el dinero siga siendo un privilegio para las diez familias y no un derecho a favor del Pueblo”, afirmó.
Asfura, beneficiado directamente por el respaldo internacional, agradeció el gesto. “Muchas gracias por el apoyo, presidente Donald Trump. Este 30 de noviembre, estamos firmes para defender nuestra democracia, nuestra libertad y los valores que hacen grande nuestro país”, manifestó el candidato nacionalista.
Salvador Nasralla, aspirante presidencial del Partido Liberal, también reaccionó al mensaje de Trump y señaló que la situación habría sido influenciada por información inexacta. “Lamento mucho la desinformación malintencionada de mis rivales políticos que sabiéndose perdedores han llevado a oídos de los asesores del presidente Trump, persona que merece todo mi respeto y mayor consideración”, declaró.
Entre las interpretaciones de la escena política, el vicecanciller Gerardo Torres afirmó que el respaldo de Trump no garantiza ventajas para el Partido Nacional. “Por más apoyo que le quieran dar a Nasry o al Partido Nacional, la gente decente no va a ir a votar para que los narcos regresen al poder. Al que sí le perjudica bastante es a Nasralla. Rixi Moncada tiene una clara ventaja y camina hacia una nueva victoria”, dijo.
El diputado Carlos Umaña también se refirió al clima electoral, señalando la importancia de evitar retrocesos institucionales. “El camino no es regresar al saqueo del IHSS, las pastillas de harina ni la venta del país a pedazos”, expresó.
En medio de este escenario, el pronunciamiento de Trump se suma a una campaña marcada por alta tensión política, discursos polarizados y un escrutinio internacional creciente. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el impacto real de esta intervención externa se definirá en las urnas, donde los hondureños tendrán la última palabra sobre el rumbo del país.