La iniciativa toma como punto de partida a los aproximadamente 1,8 millones de hondureños que viven en territorio estadounidense, muchos de los cuales han alcanzado una capacidad económica que les permitiría invertir en su país de origen. «Un hondureño con capacidad económica y cariño por su país está más dispuesto a invertir», afirmó Ordóñez en una entrevista con EFE.
Uno de los proyectos identificados contempla la construcción de al menos 400 viviendas en Santa Bárbara, con participación de capital hondureño-estadounidense y hondureño-mexicano. La propuesta está dirigida principalmente a compatriotas residentes en Estados Unidos. Para respaldar estas operaciones, el Gobierno trabaja en la verificación de los documentos de propiedad de los terrenos, las empresas constructoras y la calidad de las edificaciones.
Otras propuestas comprenden el cultivo de ocra, el procesamiento de aceite de coco, la comercialización de sal hondureña en Estados Unidos y actividades vinculadas con centros de datos, programación y servicios digitales. Ordóñez indicó que la cartera general de posibles inversiones del país se aproxima a los 3.000 millones de dólares, sin precisar qué cantidad corresponde a iniciativas de la diáspora.
El Gobierno también pretende reducir la dependencia de las remesas, que representan alrededor del 25 % del producto interno bruto (PIB) y podrían disminuir con el paso de las generaciones. Para facilitar los negocios, el ministro destacó las ventajas del transporte marítimo hacia Estados Unidos y señaló que se mantienen conversaciones con Avianca y Breeze Airways para explorar una ruta directa hacia Nueva Orleans, donde reside una importante comunidad hondureña.
Redacción: Forum News