El economista de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Obed García, advirtió que este comportamiento tuvo repercusiones en el costo de vida de los hondureños, debido a que aproximadamente el 80 por ciento de los productos que se consumen en el país provienen del extranjero. Entre estos se encuentran alimentos, medicamentos y vestimenta, cuyos precios están sujetos a las fluctuaciones cambiarias.
García explicó que la depreciación se implementó de manera tardía y posteriormente avanzó a un ritmo demasiado acelerado, lo que provocó distorsiones en los precios. Sin embargo, señaló que actualmente el comportamiento del tipo de cambio se encuentra más próximo a su ritmo habitual de depreciación.
En medio de este panorama, las remesas familiares y las exportaciones de café han representado un respaldo para el mercado cambiario. El economista indicó que el ingreso de remesas registra un crecimiento cercano al 11 por ciento interanual, mientras que las ventas de café al exterior también han contribuido a moderar la depreciación del lempira.
El especialista consideró que Honduras necesita una política cambiaria que permita fortalecer las exportaciones sin generar presiones excesivas sobre las importaciones, tomando en cuenta que el país no tiene capacidad para reemplazar con producción nacional todos los bienes que adquiere en el exterior.
Ante esta realidad, García insistió en la importancia de transformar la estructura productiva hondureña y recuperar los procesos de industrialización, con el propósito de disminuir la dependencia de los mercados internacionales y evitar que decisiones equivocadas en materia cambiaria provoquen nuevas afectaciones a la economía nacional.
Redacción: Forum News