La orden fue emitida el lunes por el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, quien dispuso que Flávio entregara sus pasaportes, incluido el diplomático, y le prohibió salir de Brasil. Al vencer el plazo sin que cumpliera la disposición, la Policía Federal procedió a cancelar ambos documentos, informó la agencia pública de noticias Agencia Brasil.
La medida también alimentó las especulaciones sobre una posible solicitud de asilo en Argentina. No obstante, el portavoz de la Presidencia argentina, Adrián Ravier, aseguró este martes que Flávio Bolsonaro “no ha pedido asilo” en ese país. El senador, por su parte, había negado el lunes que tuviera intención de abandonar Brasil.
En paralelo, Flávio es investigado por el Supremo Tribunal Federal por presunto lavado de dinero, en un expediente que permanece bajo secreto judicial, según los diarios brasileños O Estado de S. Paulo y O Globo. La investigación se centra en Willer Tomaz, abogado y amigo cercano del senador, señalado como presunto operador de una estructura societaria que habría realizado movimientos financieros sospechosos vinculados con las apuestas deportivas.
De acuerdo con información policial citada por la prensa brasileña, Flávio llegó a figurar como usuario con amplios permisos de acceso a una cuenta compartida con Tomaz. El abogado también es investigado por un escándalo de corrupción relacionado con descuentos indebidos en las pensiones de millones de jubilados.
La situación judicial del senador ocurre después de su derrota electoral frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva. Flávio obtuvo el 48 % de los votos en la segunda vuelta, mientras que Lula alcanzó el 52 %, tras remontar el resultado adverso de la primera ronda, celebrada el 4 de octubre. Antes de los comicios, Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y exdiputado radicado en Estados Unidos, le había recomendado salir de Brasil si perdía las elecciones.
Redacción: Forum News