Una de las principales incidencias ocurrió en Cuenca Sur, la conductora más importante para abastecer a La Habana, cuya rotura afectó a más de 200.000 habitantes de tres municipios de la capital. El vicepresidente primero del grupo empresarial de Agua y Saneamiento del INRH, Yunior González, explicó en la televisión estatal que la avería tuvo un impacto «muy grande» en la distribución del recurso.
Aunque la rotura fue reparada el jueves, la recuperación del servicio ha demorado entre seis y siete horas, detalló González. Además de La Habana, el reporte señaló problemas de abastecimiento en las provincias occidentales de Pinar del Río y Artemisa, así como en las orientales Granma y Holguín.
Los apagones han agravado las dificultades durante los últimos meses, debido a que los equipos de bombeo dependen de la electricidad para funcionar. Las autoridades también reconocen que el deterioro de las redes hidráulicas, la falta de inversiones y el mantenimiento insuficiente empeoran el problema. Para responder a la emergencia, el Gobierno ejecuta más de 300 obras y ha instalado equipos de energía fotovoltaica para apoyar el bombeo, pero la población sigue enfrentando largas esperas para recibir agua.
La crisis del abastecimiento coincide con la emergencia energética que Cuba atraviesa desde mediados de 2024, relacionada con una infraestructura obsoleta, décadas de inversiones insuficientes y una profunda crisis económica. La situación se ha agravado desde enero por el cerco petrolero impuesto por Estados Unidos y las sanciones de «máxima presión» aplicadas desde mayo contra sectores vitales de la economía de la isla.
Redacción: Forum News