Durante la visita, la delegación conoció el funcionamiento de los sistemas de videovigilancia, los controles biométricos y los protocolos implementados para mantener el aislamiento total de los reclusos considerados de alta peligrosidad.
Zambrano aseguró que pudo comprobar los resultados de la estrategia de seguridad impulsada por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para controlar a los grupos terroristas, y consideró que la experiencia podría servir como referencia para enfrentar la violencia de las maras y pandillas en Honduras.
El titular del Congreso sostuvo que replicar estas medidas sería de gran utilidad para recuperar la paz y la tranquilidad en los barrios y colonias del país, donde la población permanece bajo amenaza por la actividad de estas estructuras criminales.
“Es hora de que en Honduras pongamos orden, para que los buenos ciudadanos puedan volver a vivir con seguridad y dignidad”, expresó Zambrano, al defender la necesidad de adoptar decisiones firmes para combatir la criminalidad.