El presidente del TSC, Ricardo Montes, explicó que trasladar estas atribuciones implicaría para la institución asumir una nueva responsabilidad de alcance nacional, para la cual sería necesario ampliar su estructura y contratar más personal.
“Sería una nueva actividad y por lo cual se necesita contratar nuevo personal y nueva estructura para poder tener el desempeño y asumir la función que ejecuta una institución a nivel nacional”, señaló Montes.
Montes también indicó que el TSC ya mantiene una carga considerable de trabajo debido a las auditorías que desarrolla, por lo que antes de incorporar las tareas de Política Limpia sería necesario un proceso de fortalecimiento institucional. “Si no tenemos la capacidad y el fortalecimiento institucional para tomar una nueva función, no podríamos desarrollarlo en estos momentos porque ya tenemos suficiente carga en el tema de las auditorías”, advirtió.
A criterio del funcionario, la eventual transferencia de las funciones de la UFTF al TSC también implicaría modificaciones de carácter constitucional, tomando en cuenta las atribuciones que actualmente tiene el organismo contralor. Por ello, planteó que ambas instituciones permanezcan separadas, al considerar que una acumulación de responsabilidades podría dificultar el cumplimiento de las funciones que el Tribunal ya tiene asignadas.
La discusión se mantiene dentro de las propuestas de reforma electoral que contemplan trasladar al TSC la fiscalización del financiamiento de los partidos y de las campañas políticas.
Redacción: Forum News