Una votación que marcó el cierre del debate
La aprobación se concretó en el tercer y último debate del proyecto, con lo que el Congreso Nacional dio luz verde al paquete de modificaciones que plantea cambios al marco legal del subsector eléctrico y una transformación en el funcionamiento de la ENEE.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, informó que la iniciativa recibió el respaldo de 78 congresistas, de los cuales 49 corresponden al Partido Nacional y 29 a las bancadas de oposición. La votación se desarrolló después de que el dictamen fuera presentado ante el pleno por el presidente de la Comisión de Energía, Milton Puerto.
Antes de llegar a la votación definitiva, el jefe de la bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix, presentó una contrapropuesta al proyecto que originalmente se encontraba en discusión. La propuesta liberal fue leída de manera unificada con la iniciativa respaldada por el Partido Nacional y posteriormente el contenido fue sometido a un único debate antes de la decisión final.
Cálix había expresado que no compartía el dictamen original y explicó que su propuesta fue elaborada tras consultas con expertos nacionales e internacionales. Según expuso, la contrapropuesta terminó recibiendo el respaldo del oficialismo y fue incorporada al proceso que culminó con la aprobación de las reformas.
Congelamiento de la tarifa
Entre los puntos que adquieren especial relevancia para los consumidores se encuentra el congelamiento temporal de la tarifa eléctrica. La disposición establece que el precio aplicado en el último recibo no podrá incrementarse durante seis meses a partir de la entrada en vigencia de la normativa.
La medida se incorpora dentro de un paquete más amplio de cambios orientados a modificar la estructura y funcionamiento del sector energético. La nueva legislación también contempla una transformación de la ENEE, uno de los principales puntos alrededor de los cuales se concentró la discusión política durante la jornada.
El comisionado presidente de la CREE, Héctor Corrales, explicó que la aprobación no implica resultados inmediatos en el funcionamiento del sistema, debido a que deberá comenzar un proceso de implementación. Según sus proyecciones, los efectos de las reformas podrían comenzar a observarse en un período aproximado de 18 meses.
Corrales señaló además que la CREE continuará realizando el cálculo de la tarifa real, mientras corresponderá al Poder Ejecutivo asumir los subsidios cuando se registren incrementos durante los próximos meses. La explicación busca diferenciar el mecanismo técnico de cálculo tarifario de las decisiones relacionadas con los subsidios que puedan aplicarse.
Expectativas sobre la ENEE
Entre los diputados que respaldaron la reforma prevaleció el argumento de que los cambios pueden abrir una nueva etapa para la empresa estatal y el sistema eléctrico hondureño. El diputado liberal Alberto Cruz justificó su voto al considerar necesario modificar las condiciones actuales del sector.
“Voté a favor para que las cosas no sigan igual”, afirmó Cruz al referirse a su respaldo a las reformas. El legislador sostuvo que Honduras necesita cambios que permitan a la ENEE competir en igualdad de condiciones dentro del sector eléctrico.
Desde el Partido Nacional, el diputado Kilvett Bertrand también defendió la aprobación y expresó su expectativa de que las modificaciones contribuyan a atraer inversiones y mejorar la competitividad de la empresa estatal.
“Con esta herramienta esperamos que pueda venir mucha más inversión y la ENEE pueda volver a ser competitiva y tener energía a bajo costo y ser estable”, manifestó Bertrand, al tiempo que señaló que ahora corresponderá a las autoridades de la empresa tomar las decisiones derivadas de la nueva legislación.
Libre rechaza la aprobación
La aprobación, sin embargo, estuvo acompañada por un rechazo frontal de diputados del Partido Libertad y Refundación (Libre), quienes cuestionaron tanto el contenido de las reformas como la forma en que se desarrolló la discusión en el Congreso Nacional.
La diputada Angélica Smith calificó la jornada como “una noche triste” y manifestó su desacuerdo con la normativa aprobada. “La energía eléctrica no es un negocio”, expresó, al cuestionar el proceso legislativo y sostener que el dictamen presentado finalmente era diferente al que, según su posición, había sido discutido en los primeros debates.
Smith también aseguró que existe rechazo de distintos sectores de la sociedad hacia las reformas, dejando clara la postura de la bancada de Libre frente al resultado de la votación.
La expresidenciable de Libre, Rixi Moncada, igualmente cuestionó la decisión mediante sus redes sociales. Moncada sostuvo que las reformas representan una privatización del sector eléctrico y acusó al Congreso de reducir las facultades del Estado sobre áreas estratégicas del sistema energético.
En su pronunciamiento, Moncada defendió la gestión de la administración anterior sobre la ENEE y aseguró que durante el gobierno de Xiomara Castro se redujeron pérdidas, se realizaron inversiones y se mantuvieron tarifas que, según afirmó, estuvieron entre las más bajas de Centroamérica. También rechazó la derogación de la Ley Especial de Energía de 2022.
Votos y posiciones encontradas
La discusión también dejó posiciones particulares dentro de las propias bancadas. La diputada liberal Alia Kafati afirmó públicamente que votó en contra del proyecto y aseguró que no levantó la mano durante la votación.
“Fiel a mis principios, dejo constancia pública de que voté EN CONTRA, NO LEVANTANDO LA MANO durante la votación”, manifestó Kafati, quien además señaló que solicitó intervenir durante la sesión, pero que no se le concedió la palabra.
En contraste, la diputada nacionalista Johana Bermúdez defendió el resultado y sostuvo que el proceso fue precedido por días de diálogo, acuerdos y consensos. La congresista aseguró que el objetivo de las reformas no es privatizar la ENEE, sino avanzar hacia su modernización.
“Hoy, más que nunca, los hondureños garantizamos: NO a la privatización, SÍ a la modernización de la ENEE”, expresó Bermúdez, al defender la aprobación del paquete energético.
La jornada concluyó así con una marcada división política alrededor del futuro del sistema eléctrico hondureño. Mientras los diputados que respaldaron la iniciativa sostienen que las reformas permitirán modernizar la ENEE, atraer inversiones y mejorar su competitividad, Libre mantiene que los cambios representan un riesgo para el control estatal de un sector considerado estratégico.
Con la aprobación en tercer y último debate, el Congreso Nacional puso fin a la discusión legislativa del paquete de reformas y abrió ahora la etapa de implementación de las nuevas disposiciones. El impacto de los cambios, particularmente en el funcionamiento de la ENEE, la estructura del sector y las condiciones tarifarias, será evaluado en los próximos meses, mientras la CREE estima que los resultados de fondo podrían comenzar a reflejarse en un horizonte de 18 meses.