Trump reaccionó así al creciente rechazo que enfrentan estas instalaciones en distintas partes de Estados Unidos, donde ciudadanos y autoridades cuestionan su impacto sobre el consumo de electricidad, agua y el costo de los servicios. El mandatario ha respaldado públicamente la construcción de nuevos centros de datos debido al papel que desempeñan en el desarrollo de la inteligencia artificial y otros servicios tecnológicos.
«La única razón por la que las comunidades de todo Estados Unidos no deberían querer centros de datos es que quieran terminar siendo atrasadas y pobres», escribió Trump en Truth Social, al sostener que estas instalaciones pueden generar empleos y mayores ingresos para las comunidades que las reciben.
Estados Unidos cuenta actualmente con alrededor de 4.000 centros de datos, mientras al menos 75 proyectos han sido afectados durante el primer trimestre de 2026 por frenos o moratorias adoptadas a nivel local. El escenario ocurre mientras Amazon, Microsoft, Google, Meta y Oracle contemplan inversiones superiores a los 750.000 millones de dólares en este sector durante 2026, una cifra que representa uno de los mayores aumentos de inversión de capital registrados en décadas en una sola industria.
La importancia de estos complejos está directamente vinculada con la expansión de la inteligencia artificial. En sus instalaciones se concentran miles de servidores encargados de procesar, almacenar y distribuir grandes cantidades de información utilizada por servicios en la nube y por los sistemas que requieren una infraestructura tecnológica cada vez más potente.
Sin embargo, el crecimiento de esta industria también ha despertado preocupación entre los estadounidenses debido a sus elevadas necesidades de energía y agua. Los servidores requieren refrigeración permanente y un suministro considerable de electricidad, factores que han alimentado el temor de que la expansión de estas instalaciones termine aumentando las facturas de los hogares y genere mayores efectos ambientales.
El rechazo ya trasciende las divisiones partidistas. Más del 70% de los estadounidenses se opone a la construcción de centros de datos en sus comunidades, según una encuesta reciente de Gallup, un nivel de desaprobación incluso superior al registrado frente a la instalación de una central nuclear. Aunque inicialmente las críticas tuvieron mayor presencia entre demócratas, legisladores y autoridades republicanas también han comenzado a respaldar restricciones o moratorias. Trump, por su parte, mantiene su advertencia: «Si matamos a la gallina de los huevos de oro, solo ustedes mismos tendrán la culpa», mientras Estados Unidos se acerca a unas elecciones legislativas en las que se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
Redacción: Forum News