La bancada del Partido Liberal continúa sin alcanzar un acuerdo sobre la propuesta de reformas al subsector eléctrico que pretende presentar ante el Congreso Nacional, luego de una reunión celebrada este martes 18 de agosto en la sede del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL). El encuentro, que tenía como propósito socializar el paquete de cambios y recoger planteamientos de distintos sectores de la institución política, terminó sin una posición unificada, por lo que el análisis continuará antes de definir el documento definitivo.
Las diferencias dentro de la bancada liberal se mantienen mientras avanza en el Legislativo la discusión de las reformas relacionadas con el sistema eléctrico hondureño y el futuro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Durante la reunión participaron diputados, alcaldes y representantes de la estructura partidaria, quienes expusieron observaciones y propuestas que, de acuerdo con el jefe de bancada, Jorge Cálix, no estaban contempladas en su totalidad en el documento que los liberales habían presentado inicialmente como contrapropuesta.
Cálix explicó que la reunión no tenía como finalidad aprobar una propuesta definitiva, sino reunir los distintos planteamientos para construir un texto que pueda ser respaldado por los integrantes del partido rojo y blanco. “Se socializó el paquete de reformas y se analizaron insumos para construir una versión final que será consensuada con todos los miembros de la centenaria institución”, explicó Cálix. Con ese propósito, la dirigencia decidió prolongar el proceso de análisis y encargar a una comisión la revisión de los aportes recibidos durante la jornada.
La comisión quedó integrada por los diputados Ericka Urtecho, Leonel López, Yuri Sabas, Alejandra Vallecillo y Jorge Cálix, además de los alcaldes Alexander López, Nahún Cálix, Bader Dip y Andrés Amador. Este grupo tendrá la responsabilidad de revisar las propuestas formuladas durante la reunión y determinar cuáles pueden incorporarse al documento que posteriormente será sometido nuevamente a consideración de la bancada liberal.
El propio Cálix reconoció que los alcaldes plantearon aspectos que no formaban parte de la propuesta inicial, por lo que será necesario estudiarlos antes de intentar cerrar una posición partidaria. La intención, según explicó, es alcanzar una propuesta técnicamente viable para atender los problemas que enfrenta el sistema eléctrico y, al mismo tiempo, establecer una posición que pueda ser defendida por el Partido Liberal en el debate legislativo.
“Nuestro propósito es que la ENEE siga siendo pública, que brinde un servicio eficiente y se pague cada vez menos a la tarifa energética”, afirmó el jefe de bancada liberal. La postura expuesta por Cálix coloca como uno de los puntos centrales de la propuesta la permanencia de la estatal eléctrica bajo control público, además de la búsqueda de mejores condiciones para los usuarios del servicio.
Sin embargo, las diferencias internas quedaron expuestas después del encuentro. El diputado Carlos Umaña resumió el resultado de la reunión con una crítica directa al señalar: “Finalmente en la reunión no llegamos a nada y salimos más divididos que pastel de cumpleaños.” La declaración refleja la falta de acuerdo que persiste entre los integrantes de la bancada y que obligó a extender el proceso de discusión antes de presentar una posición definitiva sobre las reformas.
El presidente del CCEPL, Roberto Contreras, también reconoció la existencia de fuertes diferencias dentro del Partido Liberal alrededor de la discusión energética. Contreras identificó una división entre el sector que denomina “Iroshkos” y el grupo que reconoce el liderazgo de Jorge Cálix, al tiempo que cuestionó que algunos dirigentes estén buscando protagonismo político con miras a mantenerse en el hemiciclo legislativo.
Contreras incluso advirtió sobre las consecuencias políticas que, a su juicio, puede tener la falta de unidad dentro de la institución. “Mientras no haya consenso, disciplina partidaria y unidad dentro del partido, no vamos a poner un presidente de la República”. Sus declaraciones se sumaron a la discusión interna que atraviesa el Partido Liberal mientras intenta fijar una posición común sobre una reforma que también ha generado cuestionamientos desde otros sectores políticos.
El expresidenciable liberal Salvador Nasralla reaccionó a las declaraciones de Contreras y respaldó su señalamiento sobre la falta de unidad, aunque aprovechó para cuestionar a la dirigencia actual del Partido. “Está en lo cierto: El lado oscuro que mal conduce hoy al PL como apéndice del PN nunca pondrá un Pdte., ya que les regaló la presidencia en 2025, pero el movimiento liberal nasrallista lo pondrá en 2029. Vamos a rescatar al liberalismo, que es la única alternativa que tiene el pueblo Hondureño para salir de la pobreza. Me comprometo a rescatar al glorioso partido liberal de Honduras de las garras de una cúpula corrupta que no lo representa y que lo utiliza para entregarle el poder al partido nacional a cambio de prebendas particulares y perdón por los pecados cometidos por sus “líderes”. El partido liberal recurre hoy a los centenares de miles de personas limpias que tengan o no tengan partido porque esta vez tenemos el tiempo que no tuvimos en 2025 y estamos estructurando a nivel nacional.”
Mientras el debate continúa dentro de la bancada, la diputada liberal Saraí Espinal fijó públicamente su posición frente a cualquier reforma que pueda afectar el control estatal sobre los bienes públicos. “Mi voto es firme y contundente, estoy en contra de cualquier ley o reforma que pretenda privatizar, vender o poner en riesgo los bienes del Estado, que pertenecen al pueblo.” Su pronunciamiento se suma a las voces dentro del propio Partido Liberal que demandan claridad sobre el alcance de las modificaciones planteadas para el sector energético.
La discusión tampoco se limitó al Partido Liberal. El Partido Libertad y Refundación (Libre) cuestionó la propuesta de los liberales mediante un comunicado difundido en sus redes sociales, en el que puso en duda que las reformas planteadas permitan resolver los problemas de la ENEE sin abrir la posibilidad de una eventual privatización. “El Partido Liberal no salva la ENEE: solo maquilla su venta”, señaló Libre, al plantear como interrogante central: “La pregunta es sencilla: ¿quieren rescatar la ENEE o dejarla lista para venderla?”
En ese mismo pronunciamiento, la bancada de Libre sostuvo que la propuesta de liberales y nacionalistas mantiene abierta la puerta a la privatización y planteó seis exigencias para enfrentar los problemas financieros y operativos de la estatal sin entregarla a intereses privados. La fuerza política también señaló la necesidad de proteger las tarifas que pagan los usuarios y evitar que las decisiones sobre el futuro del sector energético queden condicionadas por intereses particulares.
El diputado de Libre, Jari Dixon, también reaccionó a la posición de algunos congresistas liberales y expresó su respaldo a quienes se oponen a una eventual privatización de la estatal eléctrica. “Sigo felicitando a los diputados liberales que no se han vendido para privatizar la Enee, Dios quiera que sigan así.” Con ello, el debate sobre la reforma eléctrica pasó a convertirse también en un punto de confrontación entre las principales fuerzas políticas representadas en el Congreso Nacional.
Por ahora, el Partido Liberal no cuenta con una propuesta definitiva consensuada. La comisión integrada por diputados y alcaldes deberá revisar los planteamientos recibidos y preparar una nueva versión que será sometida a discusión interna. Será después de ese proceso cuando la bancada vuelva a reunirse para intentar establecer una posición común sobre las reformas al subsector eléctrico y definir el contenido que finalmente llevará al Congreso Nacional.