El aporte de la maquila también se extiende al movimiento económico que genera dentro del territorio nacional mediante el pago de salarios y la contratación de bienes y servicios. De acuerdo con Matamoros, el sector representa aproximadamente 36,000 millones de lempiras en sueldos y salarios, además de cerca de 80,000 millones de lempiras destinados a compras y contratación de servicios locales. Estos recursos forman parte del impacto que la actividad tiene en la economía hondureña y respaldan la importancia de mantener condiciones que permitan la continuidad y expansión de las operaciones.
Frente a los retos que enfrenta el sector, Matamoros consideró necesario proteger y fortalecer la industria, principalmente en la zona noroccidental del país, donde mantiene una importante presencia. El empresario señaló que para sostener esta actividad se requiere un trabajo conjunto entre la empresa privada y el Gobierno, enfocado en mejorar el clima de inversión y generar condiciones favorables para las empresas que ya operan en Honduras, así como para aquellas que puedan considerar al país como destino para nuevas inversiones.
La competitividad frente a los mercados internacionales constituye otro de los desafíos planteados por el representante de la maquila, quien destacó la necesidad de mejorar y diversificar la oferta de productos. Según explicó, ampliar las opciones que Honduras puede colocar en el exterior permitiría conservar su posición competitiva y crear condiciones para que las empresas continúen expandiendo sus operaciones. Este proceso, además, representa una oportunidad para que la industria avance hacia nuevas áreas de producción y fortalezca su capacidad para responder a las exigencias de los mercados internacionales.
La recuperación de los puestos de trabajo perdidos desde 2020 se mantiene entre las prioridades del sector, pero Matamoros señaló que alcanzar ese objetivo dependerá de varios factores, entre ellos las condiciones que pueda ofrecer Honduras para atraer nuevas inversiones y garantizar seguridad jurídica. A la vez, la industria deberá impulsar esfuerzos internos orientados a diversificar sus actividades, aumentar su capacidad de crecimiento y aprovechar nuevas oportunidades de negocio, de manera que el fortalecimiento del sector pueda traducirse también en una recuperación gradual del empleo.
Con la expectativa de alcanzar exportaciones cercanas a los 5,500 millones de dólares al finalizar 2026, la maquila hondureña busca consolidar su participación en la economía nacional mientras trabaja en superar los desafíos que han afectado su crecimiento durante los últimos años. Matamoros sostuvo que el futuro de la industria dependerá tanto de las condiciones que genere el país para facilitar la inversión y fortalecer la seguridad jurídica como de la capacidad del propio sector para diversificarse, crecer y recuperar los empleos que se perdieron, con el objetivo de mantener su presencia en los mercados internacionales y continuar aportando a la economía hondureña.
Redacción: Forum News