Pérdidas concentran la mayor parte del déficit
El informe denominado “El agujero que sigue creciendo: Urge un plan que sí funcione para reducir pérdidas de energía” señala que las pérdidas representan aproximadamente el 75 % del déficit acumulado por la ENEE en los primeros siete meses de 2026. De acuerdo con la exposición realizada por Edgar Aguilar, especialista en energía de ASJ, los ingresos de la estatal únicamente permiten cubrir el 65 % de sus gastos, lo que mantiene una importante brecha financiera.
La organización también expuso que la deuda de la ENEE aumentó en más de L20,000 millones entre febrero de 2024 y junio de 2026. A esto se suman más de L46,000 millones transferidos durante los últimos cuatro años por la Administración Central para financiar el déficit de la empresa. Para ASJ, el volumen de recursos destinados a la estatal no se ha reflejado en una mejora proporcional del servicio que reciben los usuarios.
Durante 2025, el usuario promedio en Honduras permaneció 165 horas sin energía eléctrica, mientras que en El Salvador el promedio fue de 8.7 horas y en Guatemala de 11 horas. Estos datos fueron utilizados por ASJ para evidenciar la dimensión del problema y la necesidad de que las inversiones y recursos destinados a la ENEE produzcan resultados verificables.
Hurto y conexiones ilegales agravan las pérdidas
El diagnóstico presentado durante el evento establece que Honduras perdió en 2025 cerca de una tercera parte de la energía producida o comprada por la ENEE, con un costo estimado de L15,109 millones. Según ASJ, alrededor del 10 % de estas pérdidas corresponde a factores técnicos, entre ellos las necesidades de inversión en la red, los efectos climáticos y los circuitos sobrecargados.
La mayor proporción, sin embargo, está relacionada con pérdidas no técnicas, principalmente por hurto de energía, conexiones ilegales, manipulación de medidores y dificultades para medir correctamente el consumo. El análisis también identifica como parte del problema los nuevos suministros que aún no han sido atendidos, los medidores que presentan fallas y el uso de promedios para establecer el consumo de algunos usuarios.
ASJ presentó ejemplos de manipulación de medidores y conexiones directas, además de señalar que encontró más de 200 anuncios en Facebook de personas que ofrecen servicios para alterar contadores y disminuir de manera ilegal el valor de las facturas eléctricas.
Antecedentes muestran resultados por debajo de las metas
La organización también revisó los programas implementados anteriormente para reducir las pérdidas de energía. En el caso de la extinta Empresa Energía Honduras (EEH), ASJ recordó que el contrato tuvo un costo aproximado de L23,180 millones durante siete años y establecía como meta reducir las pérdidas a 14.95 % para 2023. Sin embargo, el programa concluyó con un nivel de 35.23 %.
Posteriormente, el Programa Nacional de Reducción de Pérdidas (PNRP) representó un costo aproximado de L12,800 millones durante cuatro años. Su objetivo era llevar las pérdidas al 25 % para 2025, pero terminó con un nivel de 34.55 %, según los datos expuestos.
Ante estos resultados, ASJ considera que las intervenciones aisladas no han sido suficientes y plantea una reforma estructural que permita modificar los incentivos bajo los cuales funciona la ENEE. Edgar Aguilar señaló que las estrategias para reducir las pérdidas deben mantenerse al margen de los ciclos políticos y contar con continuidad entre administraciones.
La propuesta contempla un responsable y un equipo técnico con experiencia e integridad, sin motivaciones políticas, además de un presupuesto vinculado a resultados, mecanismos de rendición de cuentas e indicadores que permitan medir la recuperación financiera de la empresa.
Plataforma permitirá vigilar las pérdidas
Durante la actividad, Blanca Elvir, especialista en energía de ASJ y representante de Potencia Honduras, presentó una actualización de la plataforma digital desarrollada para dar seguimiento a las pérdidas de energía en el país. La herramienta permite consultar información por circuito, departamento y municipio, así como comparar el comportamiento de las pérdidas a través del tiempo.
Los datos mostrados durante la presentación estaban actualizados hasta junio de 2026 y reflejaban pérdidas por L8,832 millones. La plataforma también cuenta con alertas para identificar circuitos donde las pérdidas superan el 30 % y permite consultar información correspondiente a distintas zonas del territorio nacional.
Elvir explicó que la intención es que esta herramienta funcione como un mecanismo de monitoreo ciudadano para determinar si las medidas adoptadas por el Gobierno están generando resultados y establecer si las pérdidas aumentan o disminuyen.
ENEE prepara plan de 12 años
El gerente de la ENEE, Guillermo Peña Panting, aseguró durante el encuentro que la estatal ya trabaja en un plan para reducir las pérdidas y que sus acciones no están condicionadas a la aprobación de la reforma energética que permanece en el Congreso Nacional.
Peña Panting informó que la empresa identificó 25 circuitos con los mayores niveles de fallas y minutos de interrupción por mes, por lo que actualmente se realiza un levantamiento para definir intervenciones integrales. Según explicó, las medidas también contemplarán necesidades relacionadas con el alumbrado público.
Por su parte, Claudio González, director de proyectos de la ENEE, detalló que la estrategia está organizada en ocho líneas de acción destinadas a abordar tanto los problemas comerciales como los técnicos. Entre las medidas figuran el saneamiento del ciclo comercial, la atención de clientes que esperan un suministro, la reducción de cobros promediados, la instalación de medidores inteligentes y la identificación de posibles fraudes.
El plan también contempla intervenir a clientes industriales y comerciales cuyos sistemas de medición necesitan actualización tecnológica, además de identificar y regularizar conexiones ilegales para incorporarlas al sistema formal de la empresa.
La estrategia tiene una proyección de 12 años, aunque la ENEE considera que los primeros cinco serán determinantes para ejecutar inversiones y comenzar a recuperar las pérdidas. González explicó que al finalizar ese primer quinquenio se proyecta una reducción de 10.5 %, con metas progresivas de 1.5 % durante el primer año y 3.5 % durante el segundo.
El funcionario añadió que el modelo financiero contempla resultados positivos a partir del tercer año y que, durante los primeros cinco años, se buscará consolidar el control del sistema y alcanzar una reducción cercana al 10 %. Peña Panting indicó que el plan ya fue incorporado al plan quinquenal de distribución de la ENEE, cuya aprobación se trabaja junto con la CREE.
ASJ pide decisiones y seguimiento
En el cierre del evento, el director ejecutivo de ASJ, Carlos Hernández, afirmó que la situación financiera de la ENEE demanda decisiones que pueden no ser populares, pero que son necesarias para enfrentar las dificultades económicas del país. También destacó la participación de representantes de diferentes sectores y la disposición de la actual administración para abordar el problema.
Hernández pidió al Congreso Nacional utilizar la información disponible para tomar decisiones basadas en evidencia y aseguró que ASJ dará seguimiento al plan de reducción de pérdidas presentado por la ENEE. “No queremos señalar culpables individuales, venimos a poner sobre la mesa un problema y a poner datos”, sostuvo.
El director ejecutivo de ASJ también llamó a los distintos sectores de la sociedad a asumir una responsabilidad colectiva frente a las pérdidas de energía, incluyendo a los usuarios y a las organizaciones sindicales.
Redacción: Forum News