El movimiento constante de aspirantes dejó en evidencia que la demanda supera con creces la oferta disponible. Aunque las empresas participantes habilitaron vacantes para perfiles universitarios, técnicos y puestos en atención al cliente, muchos postulantes reconocieron que están dispuestos a desempeñarse en áreas distintas a su formación académica con tal de asegurar un ingreso.
Denia Silva, recién graduada universitaria, explicó que lleva varios meses buscando una oportunidad sin resultados positivos. “Recién terminé la universidad y llevo tres meses buscando trabajo. Está difícil la situación, pero aquí estamos, esperando una oportunidad”, expresó mientras aguardaba su turno para entregar su currículo.
La necesidad también impulsa a estudiantes que aún no concluyen su formación. Roberto Escoto, de 18 años, señaló que decidió asistir porque requiere ingresos para continuar sus estudios. “La situación está complicada, pero uno tiene que buscar oportunidades. Estoy en la universidad y necesito recursos para seguir preparándome”, manifestó.
El panorama no es distinto para profesionales con mayor trayectoria. Josué Ramírez, de 30 años, relató que suma seis meses sin empleo y que la falta de ingresos comienza a generar presión en su hogar. “Aunque uno tenga título universitario, por necesidad tiene que tomar lo que haya, porque las obligaciones no esperan”, afirmó.
Según estimaciones del sector privado, el desempleo abierto se sitúa en 6.14 por ciento, con un rango que oscila entre 4.9 y 7.2 por ciento, lo que representa entre 200 mil y 250 mil personas en búsqueda activa de trabajo. La situación es más compleja entre los jóvenes de 15 a 29 años, cuya tasa de desocupación alcanza el 11.2 por ciento, equivalente a más de 144 mil personas, de acuerdo con datos del Cohep. En este escenario, las ferias de empleo se consolidan como espacios de esperanza, pero también como un reflejo claro de la urgencia de generar más plazas laborales en el país.
Redacción: Forum News