El secretario de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, detalló que el producto llegó al país como parte de un embarque de unas 57 mil toneladas. De este total, las autoridades permitieron descargar alrededor de 7 mil toneladas, debido a que su ingreso ocurrió antes de que comenzaran a aplicarse las nuevas disposiciones.
La empresa debía acreditar, entre otros aspectos, las certificaciones y pruebas de calidad del cemento, además de demostrar que cumplía con las condiciones establecidas para su almacenamiento y transporte. Al no presentar esa documentación, las autoridades determinaron que las 49 mil toneladas restantes no podían ingresar al mercado hondureño.
Cerrato enfatizó que el rechazo del cargamento no determina que el producto sea de mala calidad. La medida está relacionada con la falta de acreditación de los requisitos técnicos y administrativos necesarios para su comercialización en Honduras.
El nuevo reglamento establece controles sobre los registros, las características del cemento, su etiquetado y las condiciones de manejo. El funcionario recordó que las empresas que pretendan comercializar este producto en el país deben ajustarse a las disposiciones establecidas.
Como parte de la transición, las ferreterías tienen permitido vender hasta diciembre el cemento que todavía no cuente con el nuevo etiquetado, bajo las condiciones contempladas para este período. Después de esa fecha, las autoridades prevén intensificar las inspecciones y tomar las medidas correspondientes frente a posibles incumplimientos.
Los controles continuarán aplicándose a las nuevas importaciones con el propósito de verificar que los productos que ingresen al país cuenten con la documentación requerida y cumplan con los estándares establecidos por las autoridades hondureñas.
Redacción: Forum News