El delantero del Al-Nassr confirmó su partida mediante un mensaje en el que evitó revelar las causas. “En el momento adecuado, les diré a todos los portugueses las razones que motivaron mi salida de la selección nacional, a las que siempre me dediqué”, escribió Ronaldo, antes de desear buena suerte a Portugal y al resto de sus compañeros.
El episodio tiene como antecedente su suplencia frente a Noruega. Ronaldo no apareció en el once inicial y, aunque calentó durante el encuentro, tampoco ingresó al terreno de juego en el triunfo portugués por 1-2. Una situación poco habitual para el atacante, especialmente por el protagonismo que mantuvo durante la anterior etapa del combinado nacional.
La conferencia de Jorge Jesus previa al partido contra Dinamarca terminó de encender la situación. El técnico negó que Ronaldo se hubiera negado a entrenar, mientras la FPF confirmó posteriormente la ausencia del jugador en una sesión. Sobre sus decisiones deportivas, el entrenador fue categórico: “Nunca ningún jugador va a cambiar mis ideas”.
Con apenas unos meses en el cargo, Jorge Jesus queda así en el centro de una situación que involucra al futbolista más emblemático de Portugal. Ronaldo, por su parte, mantiene en suspenso su futuro internacional y ha dejado claro que todavía tiene explicaciones pendientes sobre una salida que tomó por sorpresa al fútbol portugués.