La petición fue formalizada mediante una carta dirigida a su hermano, Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, a quien pidió que la iniciativa sea considerada con carácter de urgencia. La mandataria vinculó la reforma con las acciones del Gobierno para «transformar el sistema de justicia penal» y «favorecer el reencuentro y convivencia democrática» en el país.
Delcy Rodríguez sostuvo que el cambio tendría un impacto positivo en la confianza hacia las instituciones y en la vida democrática venezolana. «Agradezco sus buenos oficios para que esta iniciativa pueda ser considerada con carácter de urgencia», expresó en la misiva publicada en su canal de Telegram.
La denominada Ley contra el Odio fue aprobada en noviembre de 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente, en un contexto marcado por una crisis política y protestas antigubernamentales. La legislación establece penas de hasta 20 años de prisión para los llamados «delitos de odio» y fue promovida durante el Gobierno de Nicolás Maduro.
Desde entonces, organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición han cuestionado su aplicación. Espacio Público denunció en 2023 que la normativa había sido utilizada «para perseguir a personas por expresiones incómodas o críticas frente a ciertos sectores de poder», mientras la principal coalición opositora la considera parte de un «marco legal represivo». Jorge Rodríguez también reconoció en febrero de este año un uso inadecuado de la ley y consideró posible su reforma.
Redacción: Forum News