El convenio se desarrollará bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF), mecanismo diseñado para apoyar programas de transformación económica. La misión técnica del organismo, encabezada por Joana Pereira, sostuvo reuniones con las autoridades bolivianas en Washington entre mayo y julio, período en el que se definieron los principales lineamientos del plan. Además del financiamiento previsto, el Fondo considera que esta iniciativa facilitará el acceso a nuevos recursos de otros organismos internacionales.
"Se espera que el programa respaldado por el FMI ayude a catalizar financiamiento adicional del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros socios para el desarrollo, contribuyendo a un paquete de financiamiento más amplio de al menos 5.000 millones de dólares durante el período del programa", señaló Pereira. El organismo explicó que los recursos complementarios fortalecerán la ejecución de las reformas planteadas por las autoridades bolivianas.
Entre las prioridades figura recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas mediante una mayor eficiencia del gasto estatal y una mejor focalización de los recursos destinados a la protección social. El acuerdo también contempla mantener en cero el financiamiento monetario del déficit fiscal y fortalecer la gobernanza, así como la autonomía operativa del Banco Central de Bolivia. Paralelamente, se impulsarán medidas para consolidar el sistema financiero, elevar la competitividad y aumentar la productividad.
El FMI destacó que las recientes decisiones del Gobierno para ajustar la política monetaria y avanzar hacia un régimen cambiario más flexible contribuirán a estabilizar los precios, corregir distorsiones en el mercado de divisas y recuperar las reservas internacionales. "Son esenciales para respaldar la estabilidad de precios, eliminar las distorsiones del mercado cambiario y reconstruir las reservas internacionales", afirmó Pereira.
El organismo recordó que Bolivia ha enfrentado en los últimos años un escenario marcado por el déficit fiscal, la reducción de la producción de hidrocarburos, la disminución de las reservas internacionales, el aumento de la inflación y problemas en los mercados cambiarios y de productos. "Ha enfrentado importantes desafíos macroeconómicos" que "han limitado su actividad económica, incrementando las vulnerabilidades externas y erosionando los ingresos reales", indicó Pereira. El acuerdo representa el primero entre Bolivia y el FMI en más de 20 años, luego de un prolongado período de distanciamiento durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce.
Redacción: Forum News