La fuerte sacudida provocó que algunos sectores de Kumamoto alcanzaran el nivel máximo de intensidad dentro de la escala japonesa de siete niveles, utilizada para medir cómo se percibe el movimiento en la superficie y estimar el posible impacto sobre las edificaciones. Tras el reporte inicial, las autoridades activaron los protocolos de emergencia y comenzaron las labores de evaluación en las zonas donde el impacto fue más fuerte.
La JMA emitió una advertencia por tsunami para áreas cercanas a la costa, mientras los equipos especializados mantienen vigilancia sobre cualquier cambio en el nivel del mar. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado víctimas ni un registro oficial de daños, aunque la cadena pública NHK difundió imágenes de incendios activos y afectaciones en algunas carreteras de la región.
Los servicios de emergencia recibieron numerosas llamadas después del sismo, de acuerdo con información divulgada por NHK. Mientras continúan las inspecciones en los sectores afectados, las autoridades informaron que las centrales nucleares ubicadas en la zona no presentaron problemas tras el movimiento, descartando incidentes relacionados con sus instalaciones.
Durante una conferencia de prensa, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, pidió a la población mantenerse alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos de similar intensidad y señaló que la región podría experimentar más actividad sísmica. Japón enfrenta con frecuencia este tipo de fenómenos debido a su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las áreas con mayor actividad sísmica del planeta, por lo que cuenta con estrictas normas de construcción y sistemas de prevención para reducir los efectos de los terremotos.
Redacción: Forum News