El canciller de Venezuela, Félix Plasencia, anunció este viernes que el Gobierno iniciará el retiro definitivo de la Corte Penal Internacional (CPI) y pondrá en marcha un proceso para restablecer las relaciones diplomáticas con Perú. Las decisiones fueron comunicadas desde Caracas, pocos días después de que el funcionario asumiera la conducción de la política exterior y del comercio exterior del país, tras su nombramiento el 13 de julio por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Como una de sus primeras medidas al frente de la Cancillería, Plasencia informó mediante su cuenta de X que Venezuela notificó al secretario general de la ONU, António Guterres, su decisión de abandonar de forma definitiva la CPI. El funcionario argumentó que el tribunal mantiene un tratamiento desigual hacia los países de África y América Latina. “Venezuela considera que la actuación de la Corte responde a un sesgo geográfico demostrado, que ha concentrado su labor de manera desproporcionada en países africanos y latinoamericanos, en detrimento del Sur Global”, afirmó. Además, sostuvo que este comportamiento “revela una justicia internacional que, lejos de aplicarse con equidad, ha sido instrumentalizada para profundizar las desigualdades entre los pueblos y desconocer su derecho a la autodeterminación y a la soberanía”.
El canciller también aseguró que la CPI ha puesto “sus mecanismos al servicio de intereses ajenos a la justicia y a los pueblos que dice proteger” y afirmó que el uso de esa instancia “perpetúa la persecución contra el pueblo venezolano y agrava las desigualdades que la justicia internacional debería corregir”. Hasta el momento, la Corte Penal Internacional no se ha pronunciado sobre estas declaraciones. La relación entre ambas partes ha estado marcada por diferencias durante los últimos años y, a finales de 2025, la Fiscalía de la CPI anunció el cierre de su oficina en Caracas al considerar que no existía un “progreso real” en las investigaciones sobre presuntas violaciones a los derechos humanos ocurridas desde 2014, acusaciones que el Gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente.
En un segundo anuncio realizado el mismo día, Plasencia informó que Venezuela y Perú acordaron iniciar un proceso progresivo para normalizar sus relaciones bilaterales, interrumpidas desde julio de 2024. Según el comunicado conjunto difundido por ambas cancillerías, el primer paso será la reactivación de los servicios consulares con el objetivo de garantizar atención y protección a los ciudadanos venezolanos y peruanos que residen en ambos países. “En una primera etapa, ambos países han acordado reactivar las relaciones consulares, como paso inicial hacia la reanudación plena de los vínculos bilaterales”, señala el documento.
El acercamiento representa un cambio respecto a la ruptura diplomática anunciada por Nicolás Maduro en julio de 2024, después de que Perú y otros gobiernos desconocieran el controvertido resultado de las elecciones presidenciales venezolanas de ese año. La reanudación del diálogo ocurre además a pocos días de que Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, asuma la Presidencia de Perú el 28 de julio. Plasencia, quien hasta mediados de este mes se desempeñaba como encargado de negocios de Venezuela en Estados Unidos, fue designado ministro de Relaciones Exteriores y de Comercio Exterior tras la fusión de ambas carteras, y es considerado una de las figuras de perfil moderado dentro del chavismo gracias a su trayectoria diplomática.
Redacción: Forum News