La toma de posesión del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, se trasladará al departamento del Cauca el próximo 7 de agosto, luego de que el Senado aprobara este miércoles la realización del acto de investidura fuera de Bogotá. La decisión, adoptada en medio del debate sobre el escenario donde iniciará el nuevo mandato, dejó sin resolver el sitio exacto de la ceremonia debido a la falta de cuórum que obligó a suspender la sesión.
La plenaria del Senado aprobó la propuesta con 55 votos a favor y 32 en contra, autorizando que la ceremonia presidencial se desarrolle en esta región del suroeste colombiano. Sin embargo, los legisladores no lograron definir si el acto se realizará en una instalación militar, como lo ha planteado en varias ocasiones De la Espriella, por lo que la votación sobre ese punto quedó aplazada para la próxima semana.
La decisión todavía deberá pasar por la Cámara de Representantes, que tendrá que analizar la propuesta en una sesión programada para los próximos días. De concretarse, sería la primera vez que una posesión presidencial colombiana se realiza fuera de la capital y en un territorio marcado por los efectos del conflicto armado.
El traslado de la ceremonia al Cauca busca llevar el acto institucional a uno de los departamentos con mayores desafíos de seguridad en Colombia, donde persisten actividades de grupos ilegales y en los últimos años se han registrado ataques contra comunidades y miembros de la fuerza pública, incluyendo acciones con drones cargados con explosivos.
El debate sobre el lugar de la posesión también abrió un nuevo enfrentamiento político entre el mandatario saliente, Gustavo Petro, y el presidente electo. La Constitución establece que la investidura debe realizarse ante el Congreso, aunque históricamente ha tenido como escenario principal el Capitolio Nacional y, en los últimos gobiernos, la Plaza de Bolívar en Bogotá.
Petro manifestó el pasado 12 de julio, mediante una publicación en X, que permanecerá como “comandante supremo de las fuerzas militares” hasta el 7 de agosto, fecha en la que asumirá De la Espriella. Bajo ese argumento, señaló que los cuarteles militares y policiales continuarán bajo su autoridad hasta el cambio de mando.
Ante la intención de realizar la ceremonia en una instalación castrense, el presidente saliente ordenó que “ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia”. La definición final sobre el escenario de la investidura quedará en manos del Congreso durante la próxima semana.
Redacción: Forum News