Durante la audiencia legislativa, Hegseth fue consultado sobre la evolución de los cárteles mexicanos, particularmente por el uso de drones y su presunta incursión en territorio estadounidense en los últimos meses. En ese contexto, afirmó que espera que México dé «un paso hacia el frente» en el combate a estas estructuras criminales, para reducir la necesidad de una acción directa por parte de Estados Unidos.
La postura se alinea con advertencias previas del presidente Donald Trump, quien la semana pasada señaló desde la Casa Blanca que, si las autoridades mexicanas «no hacen su trabajo» contra el crimen organizado, Washington podría asumir esa tarea. El discurso ha reforzado la presión diplomática en torno a la estrategia bilateral de seguridad.
Pese a las tensiones, Hegseth calificó la relación entre ambos países como una «colaboración sin precedentes» y llamó a mantener la cooperación entre fuerzas de defensa. También instó a las instituciones militares mexicanas a continuar el trabajo conjunto en materia de seguridad regional.
En paralelo, la discusión se ha intensificado tras la acusación en Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico y tráfico de armas. Mientras Washington sostiene la investigación, el gobierno mexicano asegura que no se han presentado «elementos de prueba» suficientes y defiende la soberanía nacional frente a cualquier posible intervención.
Redacción: Forum News